HIJOS DE GEA Y POSEIDÓN:ANTEO, CARIBDIS Y LESTRIGÓN

 Anteo era un medio-gigante hijo de Poseidón y Gea Su esposa era la diosa Tingis y tenía una hija llamada Alcéis o Barcé.

Los griegos del siglo VI a.C. que establecieron colonias en la costa del norte de África situaron a Anteo en el interior del desierto de Libia.

 Anteo desafiaría a todos los transeúntes a combates, matándolos y coleccionando sus cráneos, para poder algún día construir con ellos un templo a su padre, Poseidón. Era infatigablemente fuerte siempre que permaneciera en contacto con el suelo (Su madre tierra), pero una vez levantado del suelo se volvía tan débil como los demás hombres.

Anteo había derrotado a todos sus oponentes hasta que un día tuvo que luchar con Heracles, quien iba de camino al jardín de las Hespérides en su 11ª labor. 

Al descubrir que no podría derrotar a Anteo lanzándolo al suelo ya que se recuperaría debido a su parentesco (Gea), Heracles descubrió el secreto de su poder. Rodeándolo con los brazos y sosteniendo a Anteo en alto, lo estrujó hasta matarlo.La lucha entre Anteo y Heracles es un tema típico en la escultura antigua y renacentista.

La localización de Anteo más allá del Magreb pudo ser bastante laxa: cuando el comandante romano Quinto Sertorio cruzó de Hispania a Noráfrica, los residentes de Tingis (Tánger) contaron que al oeste de Libia encontraron los restos del gigante Anteo en el interior de cierto túmulo. Al excavarlo, encontraron huesos gigantes; al cerrar el lugar, Sertorio hizo ofrendas propiciatorias y "ayudó a magnificar la reputación de la tumba"

En el libro IV del poema épico Farsalia (c. 65-61 d.C.) de Marco Anneo Lucano, un ciudadano libio le cuenta la victoria de Hércules sobre Anteo al romano Curión

El sabio rey Juba II de Numidia (murió en el 23 a.C.), esposo de la hija de Antonio y Cleopatra, afirmó descender de un enlace entre Hércules y Tigis, la esposa de Anteo.

En la vida de Sertorio citada antes, Plutarco narra lo que parece ser un mito local, en el que Hércules se casó con Tingis tras la muerte de Anteo y tuvo un hijo llamado Sufax, quien llagó una ciudad del norte de África Tingis en honor a su madre. Sufax fue padre de Diodoro, quien conquistó muchos pueblos libios con su ejército de olbiesis y micénicos traídos a Libia por Heracles.Por otra parte, algunos relatan que Heracles tuvo a Palaemon con Ifínoe, la hija de Anteo y, posiblemente, Tingis.

Los escoliastas de la Oda pítica IX de Píndaro también registraron una historia que hacía a Anteo rey de la ciudad de Irassa en Libia, y padre de una hija llamada Alcéis o Barcé. Anteo prometió su mano al ganador de una carrera, igual que Dánao hizo para encontrar nuevos maridos para sus hijas. Alexidamo los venció a todos y se casó con la hija de Anteo. Los escoliastas recopilaron tres versiones con cambios menores entre ellas; una de las versiones hacía a Anteo, rey de Irassa, un personaje distinto al que mató Hércules, mientras que otra sugería que eran el mismo

En el lenguaje bereber, Anteo es supuestamente conocido como Anti. Un personaje de la mitología egipcia no relacionado, Anti, fue transliterado como "Antaios" por los griegos. La palabra griega ἀνταῖος del nombre significa "puesto en contra" u "hostil".

Caribdis era otro monstruo de la mitología griega, hija de Poseidón y Gea.  Es un monstruo marino femenino, que tragaba enormes cantidades de agua tres veces al día y las devolvía otras tantas veces, adoptando así la forma de un remolino que devoraba todo lo que se ponía a su alcance.

«El peñasco de enfrente es, Ulises, más bajo, y se opone al primero a distancia de un tiro de flecha; en él brota frondosísima higuera silvestre y debajo del risco la divina Caribdis ingiere las aguas oscuras. Las vomita tres veces al día, tres veces las sorbe con tremenda resaca y, si ésta te coge en el paso, ni el que bate la tierra Poseidón librarte podrá de la muerte».

Habitaba junto a Escila, otro monstruo marino femenino, hija de los Oceánides Forcis y Ceo (recordemos que Oceano era uno de los Titanes)  en un estrecho paso marítimo. Los dos lados del estrecho estaban al alcance de una flecha, tan cercanos que los marineros que intentaban evitar a Caribdis pasaban demasiado cerca de Escila y viceversa.La expresión «entre Escila y Caribdis» ha llegado a significar estar entre dos peligros de forma que alejarse de uno hace que se caiga en el otro.

Los argonautas fueron capaces de evitar ambos peligros gracias a que los guio la nereida Tetis, que seguía las órdenes de Hera, protectora de la empresa de los héroes.​ Odiseo no fue tan afortunado, pero siguió los prudentes consejos de Circe: «es mejor que te pegues al pie de la roca de Escila y aceleres la nave al pasar. Más te vale como mucho perder solo seis hombres que hundirte tú mismo con todos».

 La primera vez Odiseo y sus compañeros perdieron a seis de los suyos, devorados por Escila como les había prevenido Circe, a cambio de no perecer todos en la vorágine de Caribdis. Odiseo alcanzó a contemplar el remolino de los manos y pies de Caribdis, que colgaban al aire. 

Esa vez se pudo salvar de Caribdis. La segunda vez, y esta vez Odiseo en solitario, impelido por los vientos descontrolados de Eolo, el héroe cayó en la vorágine del monstruo. Lo único que Odiseo pudo hacer fue saltar en el aire y quedarse agarrado de un cabrahigo como si fuese un murciélago. Una vez que Caribdis hubo abierto sus fauces regurgitó la quilla y el mástil de la embarcación y así quedó saciada por el momento. Odiseo aprovechó ese instante y se dejó caer sobre los leños que aún se tenían en pie. Pudo huir del lugar dado que Escila no se había percatado de su presencia pero estuvo nueve días a merced del mar hasta que por fin arribó a la isla de Ogigia, propiedad de Calipso.

Tradicionalmente, la situación de Caribdis en el estrecho de Mesina hace que se la asocie con el remolino que forman las corrientes que se encuentran en la zona, pero rara vez es peligroso. Escila habitaba en la Regio italiana y Caribdis en la Mesina siciliana. Investigaciones recientes han reexaminado el lugar y sugieren que esta asociación es errónea, y que un origen más probable de la historia podría hallarse cerca del cabo Skilla, al noroeste de Grecia. Otros investigadores, sin embargo, sostienen que se trata de un lugar puramente fabuloso que no es posible identificar con ningún escenario real. Tzetzes dice que Sirtis, también conocida como Caribdis, es el nombre de un lugar en el mar situado entre Mesina y Libia, en donde los tirrenos se encontraban con el Adriático.

Servio dice que Caribdis era una hija de Poseidón y la Tierra (Gea), que vivía en una roca del estrecho de Mesina, famosa por su gran voracidad. Robó los rebaños de Gerión que conducía Heracles y se los comió. Zeus la castigó, arrojándole un rayo y hundiéndola en el mar, y desde entonces absorbía enormes cantidades de agua del mar, tragándose con ello hasta los barcos.

Aristóteles menciona en sus Meteorológicos que Esopo se burló una vez a un barquero contándole un mito sobre Caribdis, a propósito de una fábula en contra de la voracidad y la gula de los hombres. Con un trago de mar, Caribdis hizo aparecer las montañas; tras el siguiente, aparecieron islas. La tercera está por llegar y secará el mar por completo, privando así al barquero de su medio de vida.

 Lestrigón es un rey mítico antepasado del pueblo de los lestrigones, una raza de gigantes antropófagos. Se lo considera hijo de Poseidón y fue padre de una hija, Telepora o Telepatra; esta se desposó con Eolo, el señor de los vientos.​ La madre de Lestrigón parece ser implícitamente Gea, aunque los versos hesiódicos se han conservado muy lagunosos. En los textos mitológicos también se menciona a Antífates, como rey legendario de los lestrigones.

 los lestrigones  on un pueblo de gigantes antropófagos que vivían en Lestrigonia o la tierra lestrígona. La tradición sitúa a los lestrigones en Sicilia oriental o en la costa de Cerdeña. Los lestrigones tienen a su epónimo, Lestrigón.

Duris de Samos, en su segundo libro de la Líbica, dice que la ciudad de Lamos, tierra de los lestrigones, fue así llamada por Lamia, una reina de las tierras líbicas.


Una fuente tardía dice que Polifemo, Antífates y un tal Cíclope eran hijos de Sicano , hijo a su vez de Briareo. Así cíclopes y lestrigones tenían una ascendencia común.


En la Odisea

Según el canto X de la Odisea, Odiseo y sus compañeros llegan en una docena de embarcaciones a Telépilo de Lamos, la ciudad de los lestrigones. Lamos no vuelve a ser mencionada, siendo sobrentendida como la comarca en que se encuentra. Se relata a continuación que en esta región un hombre que pudiera prescindir del sueño podía ganar doble sueldo: como pastor de ganado vacuno y como pastor de ovejas.


Los barcos entraron en un puerto rodeado por abruptos acantilados, con sólo una entrada entre dos promontorios. Los capitanes metieron sus naves dentro del puerto muy juntas entre sí. Odiseo guardó su propia nave fuera del puerto, amarrada a una roca. Trepó a una roca alta para hacer un reconocimiento, pero solo pudo ver un poco de humo ascendiendo desde el suelo. Envió a tres de sus hombres, uno de ellos como heraldo, para que averiguasen algo sobre los habitantes del lugar.


Los hombres siguieron por un camino y encontraron a una mujer joven que dijo que era hija de Antífates, el rey, y los condujo a su casa. Cuando llegaron allí vieron una mujer gigantesca, que era la esposa de Antífates. Inmediatamente llamó a su marido, quien dejó la asamblea del pueblo y al llegar raptó a uno de los hombres y empezó a comérselo.


Los otros dos hombres se escaparon, pero Antífates provocó un griterío y fueron perseguidos por miles de lestrigones, que eran de tamaño gigantesco. Lanzaron rocas inmensas desde los acantilados con las que destrozaron los barcos, y arponearon a los hombres como a peces.


Odiseo pudo escapar con un único barco debido a que no fue atrapado en el puerto; el resto de las embarcaciones, junto con algunos de sus tripulantes, se perdieron. La tripulación superviviente llegaría después a la isla Eea, morada de Circe.

Comentarios