Los hijos de Caos y de Gea formarán la primera generación de dioses primordiales:
Estos son: Erebo y Nyx, Urano, las Oureas y Pontos.
Hijos de Caos:
Érebo: Dios primordial de la oscuridad, la niebla y las sombras. Su esposa es Nyx, diosa de la Noche, quien también es su hermana. Se decía que sus densas nieblas de oscuridad rodeaban los bordes del mundo y llenaban los sombríos lugares subterráneos.
Nix arrastraba las oscuras nieblas de Érebo por los cielos llevando la noche al mundo, mientras Hemera las esparcía trayendo el día. Nix bloqueaba la luz del Éter (el aire superior brillante y luminoso) y Hemera despejaba la oscuridad permitiendo que el Éter volviese a iluminar la tierra. En las antiguas cosmogonías se consideraba que la fuente del día era el Éter o atmósfera brillante y no el Sol.
De acuerdo a algunas leyendas posteriores, Érebo era parte del Hades, el Inframundo, e incluso a veces se usaba como sinónimo. Él era el lugar por donde los muertos tenían que pasar inmediatamente después de fallecer. Después Caronte los porteaba cruzando el río Aqueronte, y entraban al Tártaro, el verdadero Inframundo.
Es de suponer que tiene los poderes de un dios, pero infinitamente más poderosos ya que es uno de los Primordiales.
Umbraquinesia: Como primordial de las tinieblas, tiene la autoridad divina y el control absoluto de las sombras y la oscuridad. Puede rodear a sus enemigos de sombras, utilizar la oscuridad para crear portales para viajar de un lugar a otro, puede usar sombras para cubrirse a si mismo en la oscuridad para hacerse invisible. Posiblemente ve en la oscuridad, mientras que sus enemigos no pueden.
Nix es la diosa griega de la noche y una de las hijas de Caos. También se ha dicho que es la diosa de los perros del infierno. Reside en su mansión en el Tártaro, aunque solo está ahí durante el día y sale por la noche. Su contraparte romana es Nox.
Nix nació directamente de Caos, el dios protógeno del aire inferior y el mayor de los inmortales.
Nix se casó con su hermano, Érebo, el dios primordial de la oscuridad y las profundidades. Juntos tuvieron numerosos hijos aterradores.
Una vez su hijo Hipnos, el dios del sueño, enfadó a Zeus poniéndolo a dormir bajo las órdenes de Hera, para que ella pudiera rociar a Hércules con desgracia mientras él durmiera. Zeus descubrió su participación y persiguió a Hipnos, que huyó para que lo escondiera su madre, Nix, la cual era muy respetada por Zeus (aunque Nix dice que le tenía temor). Así, Zeus puso su ira bajo control para no ofender a la diosa. Algunos griegos incluso afirmaban que Caos no existió y que Nix fue la primera divinidad, fomentando su poder y importancia aún más.
Nix es descrita como una figura de ceniza y humo de doce metros de alto y del mismo tamaño de la Atenea Partenos, sólo que mucho más viva que la estatua. Su vestido era de un negro vacío, mezclado con los colores de una nebulosa espacial, como si en su corpiño nacieran galaxias. Su rostro resultaba díficil de ver, salvo los puntos de sus ojos, que brillaban como quásares. Tenía un par de alas que cuando las batía, se extendían oleadas de oscuridad y llevaba un látigo hecho de estrellas. Iba montada en un tenebroso carro de Hierro Estigio tirado por dos caballos vampiro (Sombra y Penumbra), que flotaban en el abismo, y al moverse sus patas se hacían de humo.
Nix es una diosa muy poderosa, siendo una de los protogenos. Es tan poderosa y terrible que muchos gigantes y titanes le temen, e inclusive Nix afirmó que Zeus, el mismísimo rey de los dioses, le temía.
Entre sus poderes están los mismos de Érebo: umbraquinesis o la autoridad divina y el control absoluto sobre las sombras y la oscuridad, puede rodear a sus enemigos con sombras, puede utilizar la oscuridad para crear portales para viajar de un lugar a otro, puede utilizar las sombras para cubrirse a sí misma en la oscuridad y no ser vista, puede ver en la ocuridad, aunque en La Casa de Hades, admitió que no podía en tanta oscuridad creada por sus hijos.
Nix puede transformarse en oscuridad o sombras, es más fuerte durante la noche o en lugares oscuros como el Tártaro; es capaz de controlar el movimiento y la rotación de los planetas, permitiendo el cambió de noche y el día, puede controlar a los animales nocturnos como los búhos y murciélagos y lleva sobre sus hombros el Manto de la Noche.
Hijos de Gea
Urano:
En una simetría típica de las cosmologías griegas, el cielo es un igual respecto a la tierra y tiene sus mismas proporciones, para que la contuviera por todas partes y poder ser así sede siempre segura para los felices dioses; en la Ilíada y la Odisea es llamado «bronce» y «hierro» respectivamente, y parece representar un techo sólido, plano y paralelo a la tierra.
El mito más conocido de este dios primordial es el de su castración: Hesíodo narra que Urano detenía a sus hijos en el seno de su madre cuando estaban a punto de nacer ya que este se avergonzaba de ellos, por lo que Gea ingenio un plan para vengarse de él, así que le pidió ayuda a los Titanes, pero solo Crono estuvo dispuesto ayudarla. Gea talló una hoz de pedernal y se la dio Crono, este la uso para castrar a su padre y arrojar los genitales tras él.
Las gotas de sangre derramadas de los genitales dieron como fruto a las Erinias y Ninfas, a demás los genitales de Urano al ser lanzados al mar produjeron una espuma de la cual nació Afrodita.
Ahora bien, Crono encerró a su padre en el Tártaro junto con los cíclopes y hecatónquiros a quienes también les temía, convirtiendose así en el rey del universo. Urano predijo que los Titanes serian castigados por su traición, anticipando la victoria de Zeus contra Crono.
Los Ourea (las montañas, morada de las ninfas)
Eran los dioses primordiales o dioses rústicos de las montañas. Su nombre en griego es "Ourea". Se les representa como ancianos barbudos subidos encima de los picos de las montañas que personifican.
Los diez oureas son: Athos, dios de la montaña de Tracia al norte de Grecia; Citerón, dios del macizo montañoso de Beocia en el centro de Grecia; Etna, diosa del volcán de Sicilia; Helicón, dios de la montaña de Beocia; Nisa, dios de una montaña, quizá de Beocia; Olimpo (1) dios la montaña más alta de Grecia, situada en Tesalia; Olimpo (2), dios de la montaña homónima en Frigia en Anatolia; Oreo, dios de la montaña Othrys, en Malis en el sur de Tesalia; Parnes: dios de la montaña de Beocia y Ática en Grecia Central y Tmolo, dios de la montaña de Lidia en Anatolia
Ponto, el mar. Aunque la mayoría de la gente piensa en Poseidón como el dios del mar de la mitología griega, pero Poseidón era en realidad sólo uno de los muchos dioses del mar, y una llegada relativamente tardía al Panteón de las deidades griegas. Antes de Poseidón había una serie de dioses asociados con el mar, entre ellos el dios primordial Ponto.
El protógono Ponto es considerado uno de los dioses originales del panteón griego, uno de los protogonos, o deidades primogénitas. Hesíodo, en la Teogonía, nombró a Ponto como el hijo de Gea (Tierra) nacido sin padre, aunque Higinio (Fabulae) nombró a Éter (Día) como el padre de Ponto.
Los antiguos griegos consideraban el Ponto como la personificación del mar Mediterráneo, y el nombre del dios puede traducirse como “el camino”, una indicación de la importancia del Mediterráneo como carretera de mercancías, así como proveedor de alimentos. El papel, sin embargo, pasaría a Poseidón con el ascenso de los dioses olímpicos, y como resultado Ponto fue marginado
A pesar de estar marginado, Ponto sigue siendo importante en la mitología griega debido a su línea familiar.
Con Gea, Ponto se convertiría en padre, y posteriormente en abuelo, de la mayoría de los personajes de la mitología griega asociada al mar.
Nereo: El primer hijo nacido de Ponto y Gea fue Nereo, el dios al que se refiere como el Anciano del Mar. Nereo estaba asociado con el Mar Egeo dentro del Mediterráneo, y fue por supuesto el padre de las Nereidas, las ninfas de agua.
Taumante: El segundo hijo de Ponto y Gea fue Taumante, un dios del mar ligado a las maravillas y peligros del mar, y con Electra, Taumante se convertiría en el padre de las Harpías, Iris y Arce.
Forcis y Ceto: Hermano y hermana hijos de Ponto se convertirían en marido y mujer, y como el nombre de Ceto significa “monstruo” no es de extrañar que la pareja se convirtiera en padres de muchos de los monstruos de las profundidades, incluyendo las Gorgonas, las Grietas y las Sirenas.
Euribia: La “diosa fuerte” siempre fue considerada como una deidad marina menor, pero era famosa en la mitología griega por ser la esposa del titán Crío, y posteriormente por dar a luz a Astreo, Palas y Perses.
Ponto también fue considerado por algunos escritores en la antigüedad como el padre de los peces y otra vida marina cuando el dios del mar se asoció con Talasa, hija de Éter y Hemera.
Algunos escritores también nombraron a un dios llamado Egeo como hijo de Ponto y Gea. Egeo era el dios griego de las tormentas marinas, y fue en honor a esta deidad que se llamó el Mar Egeo.
Ponto también fue considerado por algunos como el padre de los cuatro Telquines, dioses marinos menores asociados con la isla de Rodas que eran famosos por su habilidad en la metalurgia.
Con el nacimiento del mar finalizan las «concepciones inmaculadas» de los hijos de Gea, la tierra; quizás su estatus «primordial» impedía que pudieran nacer de una relación sexual.
Si la línea genealógica de Caos (a través de Nix) produjo toda una serie de fuerzas negativas o dañinas, Gea fue la progenitora de todo lo positivo y sustancial en el mundo: las características físicas del universo, las deidades que presidían distintos aspectos de la naturaleza y todos los grandes dioses y diosas.
Gea fundó dos familias con sus dos hijos, la mayor a partir de su unión con Urano y una menor con Pontos, constituida básicamente por divinidades marinas, ninfas y seres de naturaleza monstruosa o grotesca que fueron posteriormente desplazadas por las deidades del orden olímpico.
Caos, Gea, Eros, Tártaro, Urano, Pontos, Oureas, Nyx y Érebo fueron dioses primordiales que no surgieron de relaciones sexuales sino de las fuerzas misteriosas de estas primeras fuerzas de la naturaleza.
.jpg)
%20(1).jpg)


Comentarios
Publicar un comentario