LOS TITANES

     Hijos de Gea y Urano fueron seis titanes y seis titánides.

Ceo, Crio, Hisperión, Jápeto, Oceano y Cronos

 Ceo es el Titán de la visión del futuro, intelecto y conocimiento, además es el Titán Señor del Norte. El Polus romano. 

Estuvo encerrado con sus hermanos en el Tártaro. Ceo odiaba a su padre,  pero era ambivalente a la idea de matarlo y  no se ofreció a tomar la Guadaña. Como sea, luego de que su hermano menor, Cronos, lo hiciese, Ceo aceptó ayudarlo en el asesinato.

Ceo participó en la emboscada a Urano escondiéndose en un pozo cubierto de hojas y ramas. Junto con sus hermanos Jápeto, Críos e Hiperión, lo sujetó para que Cronos pudiese castrarlo separando así el cielo de la tierra.   

Luego de que Cronos reclamase su supremacía como Titán Rey del Monte Otris, y diese comienzo  la "Época Dorada", Ceo fue recompensado por su ayuda con el control sobre el Norte. 

Ceo fue uno de los seguidores más leales de Cronos, muy apreciado por el mismo Cronos. Fue además el único Titán Mayor que era clarividente natural, y podía predecir muy acertadamente el futuro. Como resultado, todos los hermanos, sobrinos y sobrinas de Ceo le harían preguntas frecuentemente acerca del futuro.

 Ceo se casó con su hermosa hermana Febe (la Titánide del Misterio) y tuvo tres hijos con ella: Leto (la Titánide Protectora de los Jóvenes), Asteria (la Titánide de los Sueños Proféticos) y Lelantos (el Titán del Aire y de las Habilidades de Caza). Desafortunadamente, como Ceo vivía muy al norte y Febe vivía cerca del Óraculo de Delfos, ellos no podían verse muy seguido.

Poco después, los seis hijos de Cronos  declarasen la guerra a su padre, así como a los otros Titanes, que dieron como resultado la aterradora guerra Titanomaquia de 11 años. Ceo  tenía la ventaja en sus batallas con los dioses, ya que era un espadachín muy hábil y más experimentado. Sin embargo, los dioses también se convirtieron rápidamente en guerreros hábiles, y con la ayuda de sus nuevas armas extremadamente poderosas (el Rayo Maestro de Zeus, el Tridente de Poseidón y el Yelmo de Oscuridad de Hades), así como la ayuda de los Ciclopes y de los Hecatónquiros o centimanos

 Con la victoria de los dioses, Ceo fue encadenado por los Cíclopes, después de lo cual los Centimanos lo obligaron a arrodillarse ante Zeus, Poseidón y Hades y fue lanzado al Tártaro, junto con los restos de Hiperión, Jápeto, Críos, Oceano y Cronos,  en la zona de máxima seguridad  rodeados por enormes muros de bronce y un foso de lava, custodiado por sus hermanos Hecatónquiros Años más tarde, Ceo, enloqueció y trató de escapar del Tártaro pero finalmente fue dominado por Cerbero.

CrioFue conocido el titán de los rebaños y las manadas, y posiblemente de los saqueos. Fue uno de los mayores titanes, hijos de Urano (el Cielo) y Gea (la Tierra). A diferencia del resto de sus hermanos los cuales se casaron entre ellos, éste se casó con su sobrina Euribia, divinidad marina, hija de Ponto y Gea, con la que tuvo a Astreo, Palas y Perses

  Crío fue indudablemente el pilar titán del Sur, y por otro lado sus hermanos Ceo, Japeto, e Hiperión son los de los pilares del norte, este y oeste respectivamente.

Este titán creó el calendario.

Tuvo participación en la guerra entre los Titanes y los olímpicos, es decir, la  bien conocida Titanomaquia, aunque no tenia ningún papel concreto que jugar en ella. Así mismo, cuando fueron derrotados los titanes, Crío fue desterrado junto con sus hermanos al Tártaro


           
Hisperión o el que camina en las alturas, es considerado como el dios de la observación junto con su hermana Tea quien es la diosa de la vista, con quien según Hesíodo se casó y tuvo tres hijos quienes eran Helios (el Sol), Selene (la Luna), y Eos (la Aurora), quien traen la luz a todos los mortales de la tierra y a los inmortales dioses que gobiernan el ancho cielo.

Hiperión fue el primer titán que manejo el carro solar, logrando viajar con aquella esfera de fuego que daba luz y calor a la tierra por el cielo donde reinaba el Eter. Y así como en todos los cultos, Hiperión toma el nombre de “el que todo lo ve”, lo que lo convirtió en el titán de la vigilancia y la observación.

 Se dice de Hiperión, que por su dotes observadoras, fue el primero en comprender los movimientos del Sol, la Luna y el resto de estrellas del firmamento y también el porqué se producen las estaciones.

El movimiento del Sol y de la Luna sobre el cielo fue lo que dio paso del orden al mundo, como también así los ciclos diarios del Sol y los ciclos mensuales de la Luna que se mueven sobre las constelaciones puestas sobre el cielo por su hermano Crío lo que le dio origen al calendario.

Hiperión al viajar sobre los cielos permitió relacionar a los hombres los ciclos de la vida con las estaciones; lo que hace que se vuelva el titán de la sabiduría y la comprensión.

En Grecia, Hiperión apenas tuvo culto y su papel en la mitológía fue muy escaso. Su protagonismo radica sólo en haber pertenecido al grupo de los doce titanes. Hiperión ayudó a Cronos a derrocar a su padre. Debido a la maldición de Urano sobre Cronos, Cronos se convirtió en temeroso de sus hijos y sus hermanos y los encarceló en el Tártaro. Zeus los puso en libertad brevemente antes de encarcelarlos de nuevo

Jápeto fue el padre de Atlas, Prometeo, Epimeteo y Menecio, a quien Zeus mataría en la Titanomaquia. Sus descendientes son a menudo llamados por las formas patronímicas Japétidas o Japetónidas.

 Según Apolodoro la esposa de Jápeto era su sobrina, una oceánide (hija de sus hermanos  Océano y Tetis) llamada Asia, si bien otras fuentes afirman que la oceánide se llamaba Clímene, e incluso otras le emparejaba con Tetis, Asopis o Libia.

Higino, que confunde a los Titanes y los Gigantes, hacía a Jápeto uno de estos, y le llamaba hijo de Tártaro. Homero menciona en la Ilíada que fue encarcelado con Crono en el Tártaro y Silio Itálico cuenta que estaba enterrado bajo la isla de Inarime.

En los Trabajos y días de Hesíodo se alude a Prometeo como hijo de Jápeto, y no se nombra a su madre. En la obra de Esquilo Prometeo encadenado, Prometeo es hijo de la diosa Temis, y aunque no se nombre a su padre, al menos Atlas sigue apareciendo como hermano suyo. 

Sin embargo, en sus Odas Horacio describe cómo el audaz descendiente de Jápeto . 

Dado que la mayoría de los Titanes consentían el matrimonio entre hermanos, podría ser que Esquilo se valiera de una vieja tradición en la que Temis era esposa de Jápeto y que la tradición hesíodica prefiriese que tanto Temis como Mnemósine fueran consortes sólo de Zeus. Sigue siendo sin embargo bastante corriente en las costumbres aqueas que Zeus hubiera tomado como amantes a las esposas de los Titanes tras derrotar a sus maridos.

 Pausanias escribió sobre otro personaje llamado Jápeto: "Como ya he relatado, el límite entre Megalópolis y Herea está en el nacimiento del río Búfago. El río tomó su nombre, dicen, de un héroe llamado Búfago, hijo de Jápeto y Tornax. Así le llaman también en Laconia. También dicen que Artemisa disparó a Búfago en el monte Foloe porque intentó cometer un pecado sacrílego contra su divinidad."

El Búfago es un afluente del Alfeo, Tornax es un montaña entre Esparta y Selasia, y las Foloe son unas montañas entre Arcadia y Elis.

Esteban de Bizancio cita a Atenodoro de Tarso: "Anquíale, hija de Jápeto, fundó Anquíale (una ciudad cerca de Tarso): su hijo fue Cidno, quien dio su nombre al río de Tarso: el hijo de Cidno fue Partenio, por quien la ciudad fue llamada Partenia: más tarde el nombre se cambió a Tarso."

Esta puede ser la misma Anquíale que aparece en las Argonáuticas: "Y cerca apilaron un altar de pequeñas piedras, y coronaron sus frentes con hojas de roble y procedieron al sacrificio, invocando a la Madre Díndima, la Más Venerable, Moradora de Frigia, Ticia y Cileno, quien sola entre muchos de los que se llaman jueces del destino y procuradores de la Madre Idea (de los Dáctilos Ideos de Creta), a quien una vez la ninfa Anquíale, mientras sujetaba con ambas manos la tierra de Axos, descubrió en la cueva de Dicte."

Los creacionistas como John Milton equiparan a veces a Jápeto con Jafet, el hijo de Noé, por la similitud entre ambos nombres y porque sus mitos coinciden, si bien los investigadores de la lingüística indoeuropea disputan tal equiparación vehementemente.

Según Robert Graves: La identificación de la Atlántida con Faros explicaría por qué Atlas es descrito a veces como hijo de Jápeto y otras veces como hijo de Poseidón, patrono de los navegantes griegos. Noé es Deucalión (quien sobrevivió al diluvio universal) y aunque en el mito griego Jápeto aparece como abuelo de Deucalión, esto podría significar, sencillamente, que era el antepasado epónimo de la tribu cananea que llevó a Grecia la leyenda mesopotámica del diluvio (más bien que la leyenda atlántica).

Los Oráculos sibilinos hacen a Jápeto uno de los tres hijos de Gea y Urano, junto con Crono y Titán, recibiendo cada uno un tercio de la Tierra. Leyendas parecidas en los escritos judeo-cristianos atribuyen esta división en tercios a los tres hijos de Noé: Cam, Sem y Jafet.

A Oceano se lo solía representar como un hombre barbado, de torso y brazos musculosos, con cuernos o pinzas de cangrejo, y con serpientes en lugar de piernas. También suele aparecer con cola de pez, cargando en sus manos un pez y una serpiente, 
que simbolizaban recompensa y profecía.

Entre las muchas interpretaciones que existen de los mitos griegos, algunas dicen que Océano representaba originalmente a todos los cuerpos de agua salada conocidas por los antiguos, incluyendo el mar Mediterráneo y el Océano Atlántico. Con el tiempo los griegos conocieron otras tierras y Océano pasó a representar las aguas más desconocidas y extrañas del Atlántico, y el mar Mediterráneo pasó a manos del dios Poseidón (Neptuno para los romanos).


Océano desposó a Tetis, su hermana titánide, y de esa unión nacieron las tres mil Oceánides y Oceánidas, es decir, ninfas marinas y dioses fluviales que personificaban, las fuentes y los lagos. Cuando nacieron los dioses olímpicos y comenzó la llamada Titanomaquia, la batalla entre Titanes y Olímpicos, Océano decidió no participar de la contienda, así como tampoco se había unido a su hermano Cronos en la rebelión contra su perverso padre Urano. Sin embargo, en el Altar de Pérgamo, la figura de Océano aparece en la Titanomaquia.


Padre de los ríos, arroyos y de las deidades asociadas, Océano participó en el mito de Heracles que pidió a Helios su copa dorada para poder cruzar la gran extensión del océano en su viaje, un tema muy representado en las cerámicas. Con el tiempo la figura de Océano se asimiló mucho a la de Poseidón tomó forma antropomorfa, adquiriendo piernas. Los romanos lo representaron en esculturas como las que se incluían en las fuentes de agua pública y fue una de las figuras favoritas por siglos, como en la famosa Fontana di Trevi.


Cronos, el más joven de los descendientes de Gea y Urano. Miembro de una familia numerosa, pues contaba con once hermanos más, ayudó a su madre a liberar a parte de los hermanos que Urano había apresado en un lugar secreto y remoto, estos eran los tres Hectanoquiros.

Gea pidió ayuda al resto de sus hijos, pero sólo Cronos se ofreció a salvar a sus hermanos venciendo a su padre y alzándose con el poder durante la mitológica edad dorada.

 De su unión con su esposa Rea nacieron varios dioses, como Deméter, Hera, Hades, Hestia y Poseidón. Pero estos dioses eran tragados por Cronos tan pronto como estos nacían.

Así, Rea, desesperada, pidió a Gea ayuda para ocultar al último de sus hijos. El sexto de los dioses, Zeus. Ambas urdieron un plan escondiendo a Rea en Creta y haciendo que diera a luz ella sola. Cuando Cronos se enteró, Rea le otorgó una piedra envuelta en pañales, conocida como Ónfalos. Cronos se la tragó sin mirar si se trataba de un niño, convencida de que su amante no podría engañarlo.

Así fue como Zeus quedó oculto en la cueva del monte Ida, en Creta. Cuando creció, el dios usó el veneno que le daría su abuela Gea para obligar a Cronos a regurgitar el contenido de su saciado estómago en orden inverso.

Cuando liberó a todos sus hermanos liberó también a los Hecatónquiros y los Cíclopes, a los que Cronos había vuelto a encerrar en el Tártaro tras acabar con Urano. Ellos fueron los encargados de forjar los rayos de Zeus, el tridente de Poseidón y el casco de oscuridad de Hades.

Finalmente, tras una larga guerra llamada Titanomaquia, Zeus y sus hermanos terminaron con Cronos, y así se repartieron el mundo y encerraron a los titanes, junto a Cronos, en el Tártaro. Así, Poseidón se quedó con las aguas, Hades con el mundo de los muertos y Zeus consiguió, echándolo a suertes, el cielo y el aire.


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